WELCOME | BIENVENIDOS
Url del EA

Menu Principal

Inicio > Cultura aeronáutica > Rincón del aviador > Artículos > Un zapador en Afganistán (Autor: Cabo 1º de Aviación Francisco Gálvez Maya)

SubMenu

Un zapador en Afganistán (Autor: Cabo 1º de Aviación Francisco Gálvez Maya)

Primera parte

La mayoría de los soldados que se alistan a Zapadores, no tienen ni idea de donde se meten. Unas veces este desconocimiento es por la información que se les da en los centros de reclutamiento que les lleva a pensar que es una vida fácil; otras, es por la ilusión que algún antiguo zapador les inculcó, ya sea familiar o amigo; y otras muchas, por el arrojo que algunas personas tienen para querer vivir una vida diferente.

Todo comienza cuando llegan al Escuadrón de Zapadores Paracaidistas. Se les da la bienvenida contándoles quienes somos y qué se espera de ellos si consiguen pasar los planes de instrucción. En este momento, ya hay quien se percata de que no dará la talla, y que posiblemente esté mejor en otro tipo de trabajo.

“El gorrilla”, que es como llámanos al soldado del Plan de Instrucción número uno (PI-1), recoge su material y durante los próximos seis meses acostumbrará su cuerpo y mente al equipo personal que siempre llevará encima: casco, mochila, correaje y, por supuesto, el fusil. En este duro periodo aprenderá: topografía, instrucción de combate, transmisiones, movimiento de patrulla, tiro con armamento variado, nociones de escalada y realizará el curso básico de paracaidismo, con el que obtendrá la boina negra de paracaidista. Los boinas negras que terminen el PI-1 dejarán de correr por la “calle de Zapadores”, porque por fin tienen derecho a algo. Los boinas negras que comienzan el Plan de Instrucción número dos (PI-2) ya saben que sus límites son más altos de lo que pensaban

y muchos de sus miedos han desaparecido. Este periodo es más técnico y menos físico, pero su equipo es ya parte de ellos y los duros ratos hacen que el compañerismo se convierta en una norma de vida, quedándose a un lado aquel que no aprende a ver a su binomio como parte de sí mismo. Este periodo llega a su fin cuando se realiza la fase final de supervivencia, una prueba que no caerá en el olvido para nadie. Pasaran más frío, hambre y sueño que en toda su vida. Cualquier sentimiento se hace más grande y la patrulla de supervivencia no se olvidará jamás, recordándose anécdotas tanto buenas como malas para siempre. Un compañero de supervivencia es un amigo para toda la vida.

Cuando regresan de la supervivencia, ya son zapadores paracaidistas, tienen derecho a la boina verde que se han ganado. Todo el Escuadrón les felicita y saben que donde haya un zapador tienen un compañero. En ese momento te crees que has terminado el camino, pero en realidad todo acaba de empezar. Te has preparado para casi cualquier cosa y eso significa que te pueden mandar a cualquier sitio para hacer cualquier misión.

Hay bastantes destinos en el EZAPAC pero nadie se libra de nada. Lo bueno para todos y lo malo también para todos. Tanto si acabas en una oficina, automóviles, almacén, plegados, instrucción o equipos, tú eres zapador paracaidista y puedes ir a cualquier misión, no lo dudes.

Actualmente, el compromiso más importante en el que participa la unidad es la misión ISAF de Afganistán que implica a personal tanto en los Equipos de Control Aéreo Táctico (TACP), como PJ (Pararescue Jumper) en los helicópteros de la unidad HELISAF destacada en zona.

1 2 3
Saludo a la bandera en Herat

Menu Secundario

@ Copyright 2013, Ejército del Aire