MADRISAR 2018, el SAR se ejercita en Asturias

29/06/2018

Súper Puma realizando maniobra de rescate

 

Un accidente aéreo en el que dos aeronaves colisionan en vuelo en las proximidades del Aeropuerto de Asturias ha sido el último escenario escogido por el SAR para ejercitar a sus tripulaciones y equipos de coordinación.

El Ejército del Aire ha participado en el ejercicio MADRISAR 2018 con un avión CN-235 VIGMA D.4 del Ala 48, de la Base Aérea de Getafe (Madrid), que ejerció las funciones de coordinador en zona, lo que facilitó de manera notable el buen desarrollo de las operaciones aéreas. Además, un Apagafuegos Canadair UD-13 del 43 Grupo, de la Base Aérea de Torrejón (Madrid) y un helicóptero Súper Puma HD.21 de la Base Aérea de Cuatro Vientos (Madrid), se dedicaron a realizar labores de búsqueda y rescate.

Aeronaves y embarcaciones de emergencias de la Guardia Civil, el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias y la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR), han coordinado esfuerzos con el Ejército del Aire en este ejercicio que ha discurrido en dos fases, una terrestre y otra marítima. Asimismo, se ha contado con la valiosa participación de la Cruz Roja, algunos de cuyos componentes han actuado como supervivientes del accidente y en tareas preventivas. La dirección de todos ellos ha corrido a cargo del Centro Coordinador de Salvamento de Madrid (RCC Madrid), perteneciente al Ejército del Aire, que ha mantenido informado en todo momento al centro 112 del Principado.

En esta ocasión, tal y como sucedería en una emergencia real, todos los medios aéreos y marítimos participantes en el ejercicio han sido activados desde sus respectivas bases siguiendo los protocolos establecidos para cada uno de ellos. De este modo, además de servir de entrenamiento para los citados medios, el ejercicio ha permitido evaluar la capacidad de coordinación del RCC Madrid con todos los organismos implicados, poniendo de manifiesto la necesidad de poder contar con los medios ajenos al Ejército del Aire, disponibles en zona, para dar una respuesta inmediata a este tipo de emergencias.

La zona de búsqueda, entre tierra y mar, ha abarcado un área de unos 3.000 kilómetros cuadrados, donde previamente se había posicionado personal voluntario de la Cruz Roja, simulando ser los supervivientes de la aeronave siniestrada en tierra. Para la aeronave caída al mar, se han depositado unos dispositivos simulando ser los restos de la aeronave y tripulación.

La operación se ha llevado a cabo a pesar de las malas condiciones meteorológicas reinantes, que han dificultado las labores de búsqueda. Todos los supervivientes en tierra han sido localizados con rapidez y evacuados por aire al Aeropuerto de Asturias. Lo mismo ha ocurrido en el mar, donde se localizó a los supuestos accidentados que fueron recogidos por vía marítima.

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